El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la exención temporal de aranceles para la importación de hasta 300.000 toneladas de carne molida durante los próximos 90 días. La decisión responde al sostenido incremento en el costo de la carne de res, uno de los productos de mayor impacto en la canasta básica estadounidense, cuyo precio registró aumentos anuales del 15 % en meses recientes. Aunque el mandatario no detalló los países de origen para estas cuotas, aseguró que la carne importada se comercializará con un descuento del 25 % respecto a las tarifas actuales del mercado.
Esta política de flexibilización comercial se suma a otras medidas previas destinadas a contener las presiones inflacionarias. Entre ellas destaca la reapertura paulatina para la importación de ganado vivo proveniente de México, luego de superarse restricciones sanitarias, así como el retiro de aranceles extraordinarios a diversos productos agrícolas importados desde Brasil, incluyendo el café, los tomates y la carne de vacuno.
El control sobre el costo de la vida y el poder adquisitivo de los hogares se mantiene en el centro del debate político interno, especialmente de cara a las elecciones legislativas de medio término. Con este alivio arancelario temporal, la administración estadounidense busca dar margen a la industria ganadera local para reconstruir su hato bovino, al tiempo que ofrece un respiro económico inmediato a los consumidores.








