Las lluvias intensas y las mareas altas registradas en Guayaquil no solo afectan el tránsito y las viviendas, sino que también obligan a diversas especies de fauna silvestre a abandonar sus refugios inundados para buscar refugio en sectores habitados. Julián Pérez, profesor e investigador de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), advirtió que durante estos eventos pueden aparecer reptiles y especies acuáticas estresadas o cansadas en áreas urbanas, precisando que el peligro no radica en la naturaleza de los animales, sino en las imprudencias cometidas por las personas al intentar manipularlos.
Entre las especies terrestres que podrían desplazarse hacia sectores habitados constan la serpiente equis —reconocible por sus marcas en forma de X y de alta peligrosidad por su veneno—, la serpiente coral y las boas constrictoras, estas últimas de gran tamaño pero sin relevancia médica por veneno. Asimismo, en las cercanías de esteros y cuerpos de agua como el estero Salado o Parque Lago es posible observar cocodrilos de la costa, caimanes de anteojos, tortugas mordedoras y peces con espinas como los bagres, por lo que las autoridades recomiendan no ingresar al agua, no caminar descalzo y no acorralar ni alimentar a ningún ejemplar.
La posibilidad de avistamientos se incrementa en zonas aledañas a los bosques protectores Prosperina, Cerro Blanco, Cerro Azul y Cerro Paraíso, así como en sectores agrícolas próximos a ríos y arrozales. Frente a un eventual encuentro con animales silvestres, el especialista enfatizó que la población debe mantener la distancia, evitar cualquier intento de captura o agresión y canalizar el rescate inmediatamente mediante llamadas de emergencia al ECU 911 para la intervención del Ministerio del Ambiente, la Policía Ambiental o el Municipio.








