La Fórmula 1 aprobó una serie de cambios en su reglamento 2026 tras las fuertes críticas de pilotos y equipos sobre el rendimiento de los monoplazas y los riesgos en pista. Las modificaciones, impulsadas por la FIA, se centran principalmente en el sistema de gestión de energía, uno de los puntos más cuestionados desde el inicio de la temporada.
Entre las principales medidas destaca la reducción de la energía recuperable en clasificación, con el objetivo de permitir vueltas más rápidas sin necesidad de levantar el acelerador, así como el aumento de la potencia de recarga para evitar estrategias que afectaban el espectáculo.
También se establecieron límites al uso del “boost” y ajustes para disminuir las diferencias de velocidad entre autos, consideradas peligrosas en ciertas situaciones, como evidenció un fuerte accidente en Japón.
Las reformas buscan responder al malestar generalizado de los pilotos, quienes calificaron el nuevo reglamento como complejo e incluso riesgoso, especialmente por la dependencia de la energía eléctrica.
Los cambios entrarán en vigor en las próximas carreras, mientras la FIA continúa trabajando con equipos y pilotos para perfeccionar el reglamento sin afectar la competitividad del campeonato.








