La sobreexplotación de los mantos acuíferos ha intensificado la ramificación de las fallas geológicas que cruzan la capital de San Luis Potosí, lo que representa una seria amenaza para el patrimonio de los habitantes y la seguridad de las edificaciones. Ante esta situación, Protección Civil Municipal ha tenido que denegar vistos buenos de factibilidad geológica para proyectos inmobiliarios o exigir estrictos trabajos de mitigación antes de permitir el inicio de las obras en las áreas detectadas como peligrosas.
Diversas viviendas en múltiples sectores de la ciudad ya sufren daños estructurales a causa del desplazamiento del suelo y la apertura de grietas. Un ejemplo de este problema se localiza cerca del cruce de las calles García Diego y General I. Martínez, donde la gravedad de las afectaciones obligó a dejar espacios desocupados para prevenir desastres mayores. Aunque la autoridad no ha precisado el saldo total de inmuebles dañados ni la cuantía de las pérdidas económicas, reconoce que el fenómeno afecta a colonias enteras sobre fallas conocidas como Aeropuerto o Espíritu Santo.
Para atender la contingencia y regular el crecimiento urbano, la Dirección de Protección Civil avanza en la actualización del Atlas Municipal de Riesgos 2026. Este instrumento permitirá evaluar el comportamiento de las nuevas ramificaciones del terreno y coordinar acciones con la Dirección de Desarrollo Urbano para frenar la edificación en puntos vulnerables y resguardar la integridad de la población.








