La Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) ha inhabilitado un total de 87 pistas de aterrizaje irregulares en el territorio nacional desde el año 2022 hasta la fecha. A través de labores de inteligencia aérea, monitoreo satelital y el uso de cargas explosivas, las Fuerzas Armadas neutralizan estos espacios de tierra que no cuentan con los permisos de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) y que representan puntos vulnerables para actividades ilícitas como el narcotráfico, el tráfico de armas, divisas y la trata de personas.
Las operaciones se concentran principalmente en las provincias de la Costa, con mayor presencia en Guayas, Santa Elena, Manabí y Los Ríos, debido a su cercanía estratégica con el mar. Según explicó el brigadier general Mauro Bedoya Avilés, comandante del Comando de Operaciones Aéreas y Espaciales de la FAE, solo durante el año 2026 se han destruido 21 de estas franjas clandestinas, siendo la más reciente una intervenida en la provincia de Santa Elena a inicios de septiembre tras los correspondientes trámites con la Fiscalía.
Paralelamente, la institución mantiene un sistema de defensa y vigilancia continua de las 24 horas para la detección de vuelos no identificados, apoyado en radares, unidades de reacción inmediata e intercambio de información internacional. Los registros oficiales reflejan una reducción progresiva de incidentes con aeronaves sin registro en el espacio aéreo ecuatoriano, destacando que el control constante busca impedir que redes criminales utilicen pistas clandestinas o vías públicas improvisadas para sus operaciones.








