El personal militar de Ecuador ha desplegado continuas incursiones en zonas de difícil acceso y áreas protegidas del país para desmantelar campamentos de minería ilegal manejados por organizaciones delictivas. Según el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, estas acciones buscan frenar una actividad considerada como un delito grave, mediante intervenciones coordinadas que implican la retención de maquinaria cerca de vías de acceso o su inhabilitación en el propio terreno cuando las condiciones geográficas dificultan su traslado.
Desde el inicio del año hasta la fecha, el Ministerio de Defensa contabiliza la intervención de 1.060 campamentos artesanales y 1.654 bocaminas a escala nacional. Durante los operativos, las Fuerzas Armadas han logrado inhabilitar o destruir 501 retroexcavadoras, 468 clasificadoras, 266 dragas y se han incautado de 48.708 sacos de material aurífero, generando un impacto económico en la estructura financiera de las bandas criminales estimado en más de 4.391 millones de dólares.
Además del daño ambiental y la pérdida de recursos metálicos, las autoridades advierten que esta actividad ilícita se relaciona con el narcotráfico, el tráfico de combustibles y la trata de personas. Ante este escenario, el Comando Conjunto evalúa una nueva estrategia que atacará toda la cadena logística de la minería ilegal en sus distintas fases, plan que prevé presentarse próximamente ante el Bloque de Seguridad.








