El presidente Daniel Noboa anunció la entrega del embalse de la quebrada Chiquicahua, una obra de infraestructura hídrica ubicada en la cuenca alta del río Ambato que permitirá almacenar más de 3 millones de metros cúbicos de agua. El proyecto representó una inversión superior a los $30 millones, financiados a través de un crédito del Banco de Desarrollo del Ecuador (BDE) y fondos no reembolsables del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, en coordinación con la Prefectura de Tungurahua. La obra beneficiará de forma directa a cerca de 12.500 familias pertenecientes a cinco juntas de riego en los cantones de Ambato y Tisaleo.
La estructura cuenta con una presa de 39 metros de altura y 380 metros de longitud, diseñada para acumular el recurso hídrico y sostener el abastecimiento agrícola, especialmente durante las épocas de sequía. Las familias beneficiarias están integradas en las juntas de riego Cunuyacu-Chimborazo, Chiquicahua, Casimiro Pazmiño, Pucará Grande y Tamboloma. Dirigentes comunitarios destacaron que el agua garantizada permitirá sostener la producción de cultivos clave en la zona, como la fresa y la mora, reduciendo el riesgo de pérdidas en las cosechas.
Por su parte, las autoridades locales y representantes del estamento financiero público señalaron que la construcción de este embalse responde a un anhelo histórico de las comunidades productivas de la provincia. Además de garantizar la seguridad hídrica y fomentar el desarrollo agrícola en Tungurahua, la ejecución de la obra impulsó la reactivación de la economía local en un 25%, consolidando un soporte clave para la continuidad del trabajo del sector campesino.








