Decenas de familias se dieron cita desde tempranas horas de la mañana en los graderíos de la tribuna este del estadio Cristian Benítez, ubicado en el parque Samanes, para presenciar la ceremonia de investidura de los nuevos agentes municipales de Guayaquil. Entre un ambiente de emotividad y expectativas laborales, los allegados acompañaron la formación de los uniformados, quienes tras meses de preparación formalizaron su ingreso a la institución. El acto representó la culminación de un proceso de selección y capacitación que, según relataron los asistentes, significa una oportunidad de superación y estabilidad económica para los jóvenes graduados.
El gerente de Segura EP, Alex Anchundia, informó que un contingente de 695 nuevos agentes se sumará de forma inmediata a los 1.350 efectivos que ya operaban en la urbe, logrando un crecimiento histórico para una fuerza laboral que durante años se estancó en cerca de 700 miembros. Por su parte, el concejal Fabián Espín destacó que esta ampliación cumple con las ofertas de campaña planificadas junto al alcalde Aquiles Álvarez en 2023. Aunque el cabildo carece de competencias directas en materia de seguridad ciudadana, los nuevos uniformados —quienes ya venían realizando prácticas en territorio y asumirán funciones regulares a partir de este jueves— trabajarán en coordinación estratégica con la Policía Nacional para regular el comercio informal y patrullar los sectores comerciales y las zonas conflictivas de la ciudad.








