La ciudad de Guayaquil soportó un temporal extraordinario entre la noche del domingo 18 y la madrugada del lunes 19 de octubre de 2026, acumulando hasta 240 milímetros de precipitaciones. Según las estimaciones técnicas difundidas por Segura EP, este caudal representa dieciséis veces el promedio mensual habitual para el mes de octubre, que suele ubicarse en 15 milímetros. Para dimensionar la magnitud del agua caída, la entidad municipal calculó que el volumen equivaldría a más de 62.300 canchas de fútbol con una capa hídrica de 24 centímetros de altura, afectando severamente la movilidad y la rutina diaria de la urbe porteña.
Como consecuencia de las intensas lluvias, un total de 57 sectores urbanos sufrieron acumulación de agua e inundaciones, problemática que se replicó de manera crítica en la parroquia rural Tenguel debido al desbordamiento del río homónimo, sumándose además incidentes por caídas de árboles y socavones. Ante la emergencia, las autoridades dispusieron la suspensión temporal de las actividades académicas presenciales en las zonas 5 y 8 —que abarcan a Guayaquil, Durán y Samborondón—, medida a la que también se sumó la Universidad de Guayaquil mediante la adopción del teletrabajo y la modalidad virtual, antes de que las unidades educativas retomaran la normalidad este martes 20 de octubre.








