Frente a las constantes transformaciones del mercado automotor, la empresa Henicar impulsó un plan de modernización enfocado en responder a las nuevas exigencias de los usuarios. Para respaldar este crecimiento y obtener el capital de trabajo indispensable, el taller fundado por el mecánico Henry Pesántez encontró un aliado clave en el Banco del Pacífico, entidad que le otorgó un crédito Pyme y un acompañamiento especializado para fortalecer su operación interna y consolidar su propuesta técnica.
Este respaldo financiero permitió a la compañía diversificar sus operaciones, logrando representar cuatro marcas y ampliar su gama de soluciones para los clientes. Más allá de los resultados comerciales, el crecimiento se refleja en el ámbito laboral y social al garantizar la estabilidad de quince familias que integran la empresa, consolidando un modelo de negocio orientado a la adaptación y la competitividad en la industria nacional.








