Los rebeldes insurgentes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, se atribuyeron este miércoles la responsabilidad de una serie de ataques dirigidos contra infraestructuras estratégicas en Arabia Saudí. Según un comunicado emitido por el portavoz militar del grupo, Yahya Sarea, las acciones incluyeron el lanzamiento de decenas de misiles balísticos y vehículos aéreos no tripulados contra las instalaciones de la petrolera estatal Aramco en Yanbu, situada en la costa del mar Rojo, asegurando haber provocado incendios y daños de consideración en la zona.
De forma paralela, la milicia afirmó haber impactado con precisión la base aérea Rey Khalid, ubicada en la localidad de Khamis Mushait, en el suroeste del territorio saudí. La dirigencia hutí justificó las ofensivas como una respuesta directa a más de 450 incursiones aéreas registradas en varias provincias yemeníes durante la última semana, advirtiendo que mantendrán su política de represalias militares hasta que el gobierno saudí cese sus operaciones y levante el bloqueo naval y aéreo impuesto sobre el país.
La escalada de hostilidades se enmarca en un recrudecimiento generalizado del conflicto entre los insurgentes y las fuerzas gubernamentales apoyadas por Riad. Mientras las autoridades saudíes han informado en jornadas previas sobre la interceptación de drones y daños en infraestructuras del sur del país, Riad ha evitado asumir la autoría de los recientes bombardeos aéreos, atribuidos oficialmente por el gobierno yemení reconocido internacionalmente a sus propias fuerzas armadas.








