Entre enero y mayo, las importaciones de Ecuador alcanzaron los 14 143 millones de dólares con un crecimiento interanual del 18 %, impulsadas por la demanda interna de bienes de capital y materias primas. En este escenario comercial, China se consolida como el principal proveedor de insumos del mercado nacional. Este incremento de mercancías ha trasladado la exigencia operativa a las terminales marítimas de Guayaquil, donde la alianza entre la naviera china Cosco Shipping y la concesionaria Contecon ha reconfigurado la logística de exportación e importación mediante rutas directas hacia el continente asiático.
El servicio denominado WSA 5 redujo los tiempos de navegación de 45 a 27 días hacia Asia, conectando a Guayaquil de forma directa e incorporando el enlace con el megapuerto de Chancay en Perú. Fohodil Galeas, director comercial de Contecon, destacó que la operación pasó de mover 700 a más de 1 500 contenedores semanales, empleando buques con capacidad de hasta 10 500 TEUs cargados de banano y camarón. La eficiencia de la terminal ha permitido absorber retrasos de la cadena logística global, proyectando cerrar el año por encima de los 900 000 movimientos de contenedores frente a los 742 000 registrados el año anterior.
A pesar del repunte comercial favorecido por el Tratado de Libre Comercio con China y el impacto positivo en las pequeñas y medianas empresas, la infraestructura portuaria afronta un desafío crítico por la profundidad del canal de acceso. El ejecutivo advirtió que la restricción actual de calado exige un dragado urgente a 15 metros por parte de la Municipalidad de Guayaquil. De no iniciar los trabajos de profundización de forma inmediata, la llegada de embarcaciones de mayor tamaño podría verse limitada a partir de los próximos años, encareciendo los fletes y restando competitividad a las exportaciones ecuatorianas.








