La tensión se apoderó del estadio Reales Tamarindos tras el final del partido entre Liga Deportiva Universitaria de Portoviejo y Barcelona SC por los octavos de final de la Copa Ecuador. La terna arbitral tuvo que abandonar el escenario deportivo bajo resguardo de personal de seguridad tras registrarse incidentes en las gradas. El juez central Bryan Loayza fue el principal afectado al ser alcanzado por objetos y botellas lanzados desde la tribuna mientras se retiraba hacia los camerinos.
La situación obligó a que los colegiados contaran con protección de la Policía Nacional y seguridad privada durante todo el recorrido para evitar agresiones de mayor gravedad. Los incidentes se desencadenaron tras la eliminación de Liga de Portoviejo, que cayó 1-0 tras un gol de penal convertido por Jhonny Quiñónez, lo que desató el malestar de la hinchada local contra las decisiones arbitrales tomadas durante el desarrollo del encuentro.
Pese al ambiente hostil, la terna arbitral logró abandonar las instalaciones sin registrar mayores consecuencias físicas. Tras los hechos reportados en la capital manabita, se espera que la Comisión Disciplinaria de la Federación Ecuatoriana de Fútbol analice el informe del partido para determinar las sanciones correspondientes.








