Atravesar la calle José María Egas, a la altura de Sauces 4, se ha convertido en un obstáculo diario para los habitantes y estudiantes del sector. La intersección presenta dos semáforos consecutivos con un funcionamiento desproporcionado: mientras el primer paso peatonal otorga apenas unos 12 segundos para cruzar la calzada, el segundo sistema requiere presionar un pulsador que puede demorar unos cinco minutos en habilitar el paso a quienes se desplazan a pie.
Residentes de la zona señalan que el estrecho margen del primer semáforo obliga a las personas a cruzar apresuradamente, afectando de manera crítica a los adultos mayores y a los estudiantes que transitan hacia un colegio cercano. A esta dificultad se suma el prolongado tiempo de espera del segundo dispositivo, el cual expone a las personas a las inclemencias del sol durante largos periodos antes de poder continuar su trayecto hacia sus hogares o lugares de trabajo.
La problemática se agrava por el irrespeto de algunos conductores que avanzan aun cuando la señal habilita el paso peatonal, registrándose situaciones en las que varios transeúntes han estado a punto de ser arrollados. Ante la alta afluencia vehicular por la cercanía del puente que conecta a Guayaquil con Samborondón, los vecinos solicitan una reconfiguración en los tiempos semafóricos y una mayor presencia de los agentes de la Autoridad de Tránsito y Movilidad para garantizar la seguridad vial en la zona.








