Los organismos de monitoreo geológico a nivel global mantienen una vigilancia permanente tras registrarse una inusual y simultánea actividad sísmica en diferentes regiones del planeta. El doblete sísmico de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió a Venezuela coincidió con al menos cinco sismos de moderada y fuerte intensidad a lo largo del Cinturón de Fuego del Pacífico, una franja tectónica de 40000 kilómetros que concentra el 90 % de la actividad sísmica mundial. A pesar de la coincidencia cronológica de estos eventos, los especialistas internacionales aclararon que ambos fenómenos corresponden a sistemas tectónicos independientes y descartaron una relación de causa y efecto directa entre ellos.
No obstante, expertos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) explicaron que la interacción de las placas del Caribe y de Sudamérica puede verse influida de manera indirecta por las tensiones globales que genera la subducción en el Pacífico. Por su parte, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (FUNVISIS) detalló que la baja profundidad de los epicentros en el Caribe, estimada en menos de 30 kilómetros, fue el factor determinante para que las ondas destructivas se sintieran con fuerza extrema en la Gran Caracas y en varias regiones de Colombia. Ante este escenario, las redes sismológicas mantienen activos sus protocolos para evaluar la evolución de las réplicas y actualizar las alertas tempranas.








