El ministro de Economía de Irán, Ali Madanizadeh, aseguró que su país infligirá «una nueva derrota» a Estados Unidos tras el anuncio de una nueva batería de sanciones económicas destinadas a aislar a Teherán. Durante una intervención en la televisión estatal, el funcionario afirmó que las autoridades iraníes cuentan con un plan de respuesta a dos años plazo para contrarrestar la presión financiera de Washington y mantener la estabilidad del país.
La reacción de Teherán se produce un día después de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, expusiera una estrategia de «asfixia económica» destinada a cortar las vías financieras del régimen iraní. La medida busca responsabilizar a terceros países y entidades financieras, advirtiendo con excluirlos del sistema del dólar estadounidense si facilitan el lavado de dinero o mantienen intercambios comerciales con Irán.
El endurecimiento de la postura diplomática y económica ocurre en medio de un conflicto bélico que lleva casi seis meses de estancamiento, con negociaciones de paz frenadas y un bloqueo casi total del tráfico comercial en el estrecho de Ormuz por parte de Irán. Por su parte, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, enfatizó que la intensificación de las medidas económicas no descarta la realización de acciones militares adicionales contra territorio iraní.








