La Autoridad del Golfo del Estrecho Pérsico, organismo fundado por la República Islámica de Irán, notificó de manera formal que todos los buques comerciales que tengan intenciones de cruzar el estrecho de Ormuz deberán continuar reportando sus movimientos a las autoridades iraníes y obtener el permiso correspondiente para la navegación. A través de un pronunciamiento oficial, la entidad reguladora aclaró que la medida se fundamenta en las directrices del Memorándum de Entendimiento de Islamabad, suscrito el pasado miércoles por los mandatarios de Irán y Estados Unidos. Dicho pacto internacional contempla que Teherán garantizará el tránsito seguro y libre de navíos mercantes por un periodo inicial de sesenta días, mientras que el Gobierno estadounidense procedió con el levantamiento del bloqueo portuario y naval que pesaba sobre la nación persa.
La ratificación de estas disposiciones coincide con un incremento inmediato en el flujo logístico de la zona, una de las rutas energéticas más importantes del planeta. De acuerdo con informes presentados por las firmas de inteligencia marítima AXSMarine y Kpler, un total de veinticinco buques comerciales completaron con éxito el cruce del estrecho durante la jornada del jueves, marcando el repunte de actividad diaria más significativo registrado en los últimos dos meses. Pese al notable dinamismo de las operaciones comerciales tras el pacto bilateral, analistas del sector advierten que la cancelación de una ronda de conversaciones diplomáticas prevista en Suiza ha introducido nuevos elementos de incertidumbre sobre la estabilidad a largo plazo y el calendario definitivo para la normalización total del tráfico marítimo.








