El ministro de Interior de Italia, Matteo Piantedosi, confirmó este jueves que el Gobierno encabezado por Giorgia Meloni mantendrá la suspensión del acuerdo Schengen y la aplicación de controles en puertos y aeropuertos para viajeros procedentes de España al menos hasta el 15 de agosto, extensible hasta que se descarten por completo los riesgos para la seguridad de su país. Durante su comparecencia ante un comité parlamentario para abordar la reciente crisis migratoria registrada en la ciudad autónoma de Ceuta, Piantedosi sostuvo que la decisión responde a una medida cautelar y organizativa ajustada a la normativa europea con el fin de evitar desplazamientos secundarios y mitigar potenciales riesgos de radicalización.
Asimismo, el funcionario italiano aclaró que la medida no constituye un acto de hostilidad hacia el pueblo español, si bien señaló que la reacción del Gobierno de Pedro Sánchez responde a una “lógica de represalia” al imponer controles recíprocos a los viajeros provenientes de Italia. La fricción entre ambas naciones se originó tras el decreto italiano del 31 de julio originado por la entrada irregular de miles de personas en la frontera sur de España en el norte de África, ante lo cual Madrid exigió el levantamiento de las restricciones y respondió fijando controles fronterizos que se extenderán hasta el 7 de septiembre.








