Una jueza de Miami firmó una orden de arresto contra el expresidente de Cuba, Raúl Castro, al hallar indicios suficientes que lo vinculan con una conspiración para cometer asesinato en primer grado. La medida judicial responde a las investigaciones sobre el derribo aéreo ocurrido el 24 de febrero de 1996, en el que cazas militares cubanos destruyeron dos avionetas civiles de la organización humanitaria Hermanos al Rescate sobre aguas internacionales, provocando la muerte de cuatro tripulantes.
El expediente elaborado por las autoridades del estado de Florida detalla que una red de espionaje cubano que operaba en la región recopiló y transmitió información de vuelo clave para facilitar el ataque. La acusación apunta directamente a Castro, quien en la fecha de los hechos se desempeñaba como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), atribuyéndole la autorización estratégica de la operación contra las aeronaves dedicadas al rescate de balseros en el estrecho de Florida.
Este mandamiento judicial a nivel estatal representa un nuevo hito procesal tras la reactivación del caso por parte de la Fiscalía General de Florida. La orden dictada en Miami se suma a la imputación penal formulada meses atrás por la justicia federal de Estados Unidos, en un contexto de intensificación de las medidas diplomáticas y sanciones promovidas por la administración estadounidense contra los mandos del régimen cubano.








