Las Kardashian volvieron a acaparar los reflectores, esta vez en el Gran Premio de Mónaco, donde acudieron para apoyar al piloto británico Lewis Hamilton.

Kim Kardashian llegó acompañada de su hermana Khloé Kardashian y fue vista en el paddock de Ferrari durante la jornada de clasificación. La presencia de las celebridades generó gran expectación entre aficionados y medios, alimentando además los rumores sobre la relación entre Kim y Hamilton.


Durante el fin de semana, las hermanas recorrieron algunas de las zonas más exclusivas del circuito y siguieron de cerca la actuación del siete veces campeón del mundo, quien logró ubicarse entre los primeros puestos de la parrilla.



Su aparición reforzó la conexión entre el glamour de Hollywood y el prestigio del histórico Gran Premio de Mónaco, uno de los eventos más emblemáticos del calendario de la Fórmula 1.









