La congestión vehicular en la avenida Samborondón continúa siendo uno de los principales desafíos para quienes circulan diariamente por esta importante arteria vial de la parroquia La Puntilla. Conductores particulares y taxistas aseguran que pasan varias horas atrapados en el tráfico, una situación que impacta tanto en su productividad como en sus ingresos.
Álvaro Rugel, taxista que trabaja habitualmente en el sector, comentó que en días de alta congestión puede permanecer detenido hasta una hora y media, lo que le representa la pérdida de varias carreras. Según explicó, los alrededores de Ciudad Celeste, los accesos a urbanizaciones y el puente que conecta con Sauces son algunos de los puntos más conflictivos. Otros conductores coinciden en que el tránsito se vuelve especialmente complicado durante las horas de ingreso y salida de estudiantes, así como entre las 17:00 y las 19:00, cuando aumenta el flujo de vehículos que regresan desde Guayaquil hacia Samborondón.
Durante recorridos realizados en horas pico se evidenciaron extensas filas de automotores en distintos tramos de la avenida. Uno de los sectores más congestionados corresponde al retorno que conecta con el puente hacia Sauces, donde el constante cruce de carriles entre conductores que intentan incorporarse en diferentes direcciones genera frenazos y embotellamientos. También se reportaron dificultades en el acceso a isla Mocolí, en los alrededores de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES), cerca del centro comercial Alhambra y en las inmediaciones de la clínica Kennedy.
De acuerdo con Miguel Rosero, jefe del distrito Samborondón de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE), la avenida se extiende por aproximadamente 10 kilómetros y cuenta con trece retornos, varios de los cuales concentran altos niveles de tráfico. El funcionario señaló que el retorno número siete, ubicado junto al puente hacia Sauces, constituye uno de los principales puntos críticos debido al cruce constante de vehículos que buscan cambiar de carril en sentidos opuestos.
Rosero explicó que la presencia de trece instituciones educativas a lo largo de la vía influye directamente en la congestión diaria. Para mitigar los problemas de movilidad, la CTE mantiene operativos con patrulleros, motocicletas, ciclistas y alrededor de 50 agentes distribuidos en intersecciones y retornos estratégicos. Sin embargo, advirtió que el crecimiento del parque automotor y la falta de rutas alternas han provocado que el flujo vehicular supere la capacidad de la infraestructura existente. Según datos de la entidad, en una medición realizada hace dos años en el sector de Ciudad Celeste se registró el paso de entre 30.000 y 35.000 vehículos en un solo día, una cifra que refleja la magnitud del desafío vial que enfrenta Samborondón.








