Los restaurantes y cebicherías de Manta han comenzado a ajustar las tarifas de sus platillos con incrementos de entre dos y tres dólares debido al menor volumen de desembarque de mariscos en las costas manabitas. Dirigentes del Parque del Marisco e industrias gastronómicas locales reportan que especies de consumo masivo como la albacora, el dorado, el picudo y la concha han experimentado un aumento considerable en sus precios por libra, obligando a trasmitir el impacto económico al consumidor en platos tradicionales como el chicharrón de pescado, el cebiche, el encebollado y la cazuela.
El desabastecimiento responde principalmente al alza de la temperatura de las aguas del océano, fenómeno que aleja a los peces hacia zonas más profundas y distantes de la costa. A este factor climático se suma la delincuencia en el mar, donde los pescadores artesanales enfrentan extorsiones y ataques de piratería, lo que restringe el número de embarcaciones dispuestas a faenar. Estas limitaciones logísticas terminan encareciendo la cadena de comercialización desde su punto de origen en los mercados de la provincia.








