La tercera jornada de las ‘Charlas sobre solidaridad de la UE: Serie Kapuściński’, celebrada en la Universidad Complutense de Madrid, ha destacado la urgencia de fortalecer la financiación y la capacitación técnica en los programas de asistencia humanitaria para amortiguar el impacto de los desastres naturales. El encuentro, impulsado por la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas (DG ECHO) de la Comisión Europea, centró su debate en la dimensión humana de las crisis y en la necesidad de preservar el multilateralismo en un escenario global adverso.
Durante la sesión, el profesor de Relaciones Internacionales José Antonio Sanahuja advirtió sobre la gravedad del contexto actual tras confirmarse que 2025 registró la mayor caída de la ayuda oficial al desarrollo en la historia, con un descenso del 26 % desencadenado por el cierre de la agencia estadounidense USAID. Ante esta pérdida de recursos, la directora de proyectos de la UE en Caracas, Irama Ficht Muñoz, defendió la cooperación transfronteriza y la preparación técnica en el terreno, subrayando casos prácticos como la formación impartida a comunidades indígenas aisladas en el Amazonas para activar mecanismos de prevención antes de la llegada de emergencias.
La efectividad del despliegue en crisis recientes, como la respuesta al devastador terremoto en Venezuela que afectó a más de un millón de personas, sirvió para ilustrar el impacto real de la coordinación comunitaria. Por su parte, Cristina Izquierdo, coordinadora de Acción Contra el Hambre, remarcó que evaluar la capacidad de respuesta y las prioridades médicas locales en los primeros momentos es fundamental para mantener el acceso a la salud de las poblaciones vulnerables, ya que las pérdidas humanas y materiales varían de forma drástica en cada contexto de emergencia.








