El flujo de pasajeros comenzó a intensificarse desde el jueves 29 de octubre en las terminales terrestres de Quitumbe y Carcelén, en Quito, con motivo del feriado por el Día de los Difuntos y la Independencia de Cuenca, que se extenderá del 31 de octubre al 3 de noviembre. Las autoridades prevén la salida de 350.656 usuarios desde la capital, cifra que representa un incremento del 15,8 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Para atender la demanda, las operadoras interprovinciales dispondrán de 6.323 frecuencias habituales y la opción de activar hasta 245 turnos extraordinarios.
Los balnearios de las provincias de Esmeraldas, Guayas y Manabí, junto con la ciudad de Cuenca y la localidad turística de Baños de Agua Santa, se posicionan como los destinos con mayor preferencia por parte de los viajeros. Cooperativas como Flota Imbabura y Transportes Ecuador reportaron boletaje agotado desde el jueves para rutas hacia Guayaquil, Manta y la capital azuaya en las salidas programadas para este viernes 30 de octubre. En Quitumbe se espera la movilización de más de 51.000 personas este viernes hacia el centro y sur del país, mientras que en Carcelén se proyecta el paso de más de 57.000 usuarios hacia la Sierra norte y la zona fronteriza.
En el marco del plan operativo para el descanso obligatorio, la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) desplegará a 1.200 funcionarios para ejecutar controles de fiscalización a las unidades dentro de las terminales y verificar documentos en las principales vías de acceso y salida de la ciudad. Las inspecciones se concentrarán de forma prioritaria en corredores con alto índice de siniestralidad, como las avenidas Simón Bolívar, Mariscal Sucre, Interoceánica y la Ruta Viva, para garantizar la seguridad de los desplazamientos.








