Los océanos del planeta alcanzaron este jueves un hito crítico al acumular 100 días consecutivos de temperaturas sin precedentes en la superficie del mar, según analizaron diversos expertos durante un encuentro virtual. El fenómeno, impulsado principalmente por el calentamiento global e intensificado por el evento de El Niño, refleja cómo la quema de combustibles fósiles ha acelerado la absorción de calor oceánico a una tasa que duplica los registros de las últimas cuatro décadas. Tan solo en la última década, los mares han incorporado más de 104 zettajulios de energía, reduciendo de forma paulatina su capacidad para actuar como amortiguador térmico y sumidero de dióxido de carbono.
Las repercusiones de este sobrecalentamiento afectan tanto la dinámica climática como la economía global, provocando olas de calor marinas diez veces más intensas y duraderas. Entre las consecuencias más severas se reportan blanqueamientos masivos de corales, alteración de la cadena alimentaria marina, intensificación de ciclones tropicales y pérdidas financieras cuantiosas. En América Latina, la erosión costera amenaza la infraestructura turística en países como Chile, mientras que fluctuaciones térmicas extremas impactaron a la industria pesquera en Perú con reducciones superiores al 70 % en sus índices operativos, reforzando el llamado científico a acelerar la transición energética.








