Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, fue condenado a cuatro años de prisión tras ser hallado culpable de varios delitos, entre ellos dos cargos de violación, agresiones y violencia contra exparejas. La sentencia fue emitida por el Tribunal de Distrito de Oslo luego de un juicio que se extendió durante varias semanas y que captó una gran atención mediática en el país.

El joven de 29 años enfrentó un total de 40 acusaciones relacionadas con hechos ocurridos entre 2018 y 2024. Aunque fue absuelto de algunos cargos, el tribunal consideró probadas varias denuncias de violencia y abuso sexual. Además de la pena de prisión, deberá indemnizar económicamente a las víctimas.
La defensa anunció que apelará la decisión judicial. El caso ha supuesto un duro golpe para la familia real noruega, ya que Marius Borg, aunque no forma parte oficial de la Casa Real ni tiene funciones institucionales, ha estado vinculado públicamente a la monarquía desde la boda de su madre con el príncipe heredero Haakon.








