Meghan Markle volvió a captar todas las miradas durante una aparición pública junto al príncipe Harry en Canadá. La pareja asistió a una gala benéfica organizada por la David Foster Foundation, que celebró cuatro décadas de trabajo solidario.

Para la ocasión, Meghan eligió un elegante vestido azul de la diseñadora canadiense Greta Constantine y completó su look con unos pendientes de diamantes y zafiros que pertenecieron a la princesa Diana, madre de Harry. El detalle convirtió su elección de vestuario en un emotivo homenaje a su fallecida suegra.

Harry, por su parte, lució un clásico esmoquin negro y acompañó a Meghan durante el evento, al que también asistieron figuras de la música como Adam Levine y Josh Groban.

La relación de los Sussex con Canadá tiene un significado especial, ya que allí vivieron durante una etapa importante de su relación y pasaron sus primeras vacaciones junto a su hijo Archie. La aparición también reafirmó la cercana amistad que mantienen con David Foster y su esposa, Katharine McPhee.









