El Ministerio del Interior asumió el control de las cámaras de videovigilancia de Quito e inició investigaciones tras la detección de entre cinco y seis salas espejo que permanecían conectadas a la sala de monitoreo capitalina. Según detalló el ministro John Reimberg, exfuncionarios de la extinta Secretaría de Inteligencia (SENAIN) laboran actualmente en el Municipio e influenciaron dicho acceso, situación que ponía en riesgo la seguridad al filtrar información sensible que alertaba sobre operativos policiales en curso. Reimberg aclaró que el ECU 911 no administraba estos espacios y confirmó que la conexión de dichas salas no autorizadas fue suspendida de inmediato, pasando la gestión del sistema a manos de la Policía Nacional.
Para formalizar este cambio, el Ministerio del Interior suscribió un convenio de cooperación con la Empresa Pública Metropolitana de Logística para la Seguridad y la Convivencia Ciudadana (EMSEGURIDAD). Esta alianza forma parte del Plan Estratégico de Integración de Sistemas Tecnológicos de Seguridad Ciudadana y busca regularizar un sistema que no mantenía orden desde enero de 2026. Además, las autoridades investigarán la ubicación del data center administrado por la misma empresa proveedora que opera en Guayaquil, cuya localización fuera de las salas principales abría la posibilidad de mantener accesos irregulares.
A través de este acuerdo, las plataformas tecnológicas administradas por EMSEGURIDAD se integrarán progresivamente con los mecanismos nacionales coordinados por el ECU 911. La Policía Nacional dispondrá de personal permanente de sus unidades preventiva, investigativa y de inteligencia para analizar los datos recopilados, con el objetivo de prevenir delitos, optimizar el uso de recursos públicos y mejorar los tiempos de respuesta ante emergencias en la capital.








