El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, detalló que el toque de queda vigente en Ecuador no es solo una restricción de movilidad, sino una herramienta estratégica diseñada para presionar a las organizaciones delictivas. En una entrevista con el periodista Carlos Vera, Loffredo explicó la teoría de la “puerta trasera”: al anunciar las operaciones, se obliga a los criminales a huir o movilizarse, permitiendo que la inteligencia militar anticipe sus rutas y detecte sus desplazamientos. Según el funcionario, las Fuerzas Armadas operan con una planificación que se adelanta “cinco jugadas” a los movimientos de las estructuras criminales.
Loffredo enfatizó que el objetivo central es estrangular los corredores logísticos y debilitar el brazo financiero del crimen organizado. Como ejemplo del impacto de estas tácticas, mencionó que las intervenciones contra la minería ilegal han generado afectaciones económicas cercanas a los 2.000 millones de dólares para las mafias. Ante las críticas por la difusión de las medidas, el ministro defendió la preparación de los altos mandos militares, asegurando que cada acción responde a décadas de estudio estratégico y no a decisiones improvisadas.
Actualmente, la restricción de movilidad rige de 23:00 a 05:00 en nueve provincias y cuatro cantones adicionales, según el decreto ejecutivo emitido el 3 de mayo. Esta medida, que busca provocar errores operativos en las bandas para facilitar su captura, permanecerá vigente hasta el próximo 18 de mayo de 2026.








