El Gobierno de Nepal declaró este lunes como día de luto nacional en memoria de las víctimas provocadas por las catastróficas inundaciones que arrasaron el norte del territorio nacional, cerca de la frontera con China. La jornada conmemorativa coincide con el decimotercer día de la tragedia, fecha que marca la conclusión de los ritos funerarios tradicionales en la cultura hindú. Por disposición del Ministerio del Interior, la bandera nacional ondeará a media asta en todas las dependencias gubernamentales del país, así como en las sedes diplomáticas y embajadas nepalíes en el exterior.
Según los informes más recientes proporcionados por la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres, el saldo de fallecidos ha alcanzado los 1.356, mientras que cerca de 5.000 personas continúan desaparecidas bajo las capas de lodo y escombros. Entre las víctimas no localizadas se contabilizan al menos 587 ciudadanos extranjeros. La entrega e identificación de los restos humanos representa uno de los desafíos más complejos para las autoridades, habiéndose logrado identificar y devolver únicamente 98 cuerpos a sus familiares.
Para atender la emergencia en la zona afectada, el Estado mantiene desplegados a más de 20.000 efectivos pertenecientes al Ejército, la Policía y las fuerzas armadas. A pesar de los días transcurridos desde el desastre iniciado el pasado 26 de agosto, las labores de búsqueda lograron concretar rescates significativos en jornadas recientes, como el hallazgo con vida de una mujer de 64 años tras permanecer once días sepultada. La emergencia también impactó la región del Tíbet en la vecina China, donde las autoridades registran decenas de fallecidos y cientos de desaparecidos producto del mismo evento meteorológico.








