El avance de las herramientas virtuales está transformando de manera positiva el panorama del emprendimiento femenino en el país, consolidando a las plataformas digitales como una infraestructura clave para el desarrollo autónomo. Según los resultados del informe “Sacateladuda: Hablemos de Tecnología” presentado por la multinacional Avon, el 72 % de las ecuatorianas considera que el entorno digital funciona como un ecualizador clave para alcanzar la equidad de género. La investigación demuestra que la adopción tecnológica fortalece el tejido comercial independiente al permitir que un 99 % de las encuestadas amplíe su alcance hacia nuevos clientes, un 91 % mejore su productividad organizativa y un 86 % logre una mejor conciliación entre sus metas profesionales y su vida familiar.
Alexandra Oliva, gerente de Reputación y Comunicación Corporativa de Avon para el Mercado Andino, señaló que la tecnología se ha convertido en un recurso indispensable para gestionar negocios y expandir oportunidades. Bajo el modelo de venta directa, más de 370 mil consultoras de belleza en Ecuador, Perú y Colombia utilizan la digitalización como aliada estratégica para potenciar sus emprendimientos. Además, este fenómeno está redefiniendo los hábitos de consumo locales, pues el 78 % de las ciudadanas coincide en que la tecnología ha democratizado la industria cosmética, haciéndola más accesible y elevando la percepción de calidad de los productos.
El reporte también revela una evolución en la confianza hacia los respaldos científicos y las innovaciones de vanguardia. El 64 % de las mujeres ecuatorianas manifiesta mayor seguridad al adquirir un producto que cuenta con innovación de laboratorio, mientras que un emergente 35 % ya confía en las recomendaciones basadas en Inteligencia Artificial para optimizar sus rutinas de cuidado diario. Aunque persisten desafíos y estereotipos tradicionales dentro de la sociedad, el estudio concluye que el entusiasmo y la capacidad de adaptación técnica de las emprendedoras locales consolidan la autonomía financiera y digital como un proceso irreversible en el territorio nacional.








