Los trabajos de adecuación e impermeabilización de viviendas frente a la cercana temporada lluviosa han comenzado a movilizar el sector del transporte ligero de carga en el norte de Guayaquil. Conductores ubicados estratégicamente cerca de los comercios de materiales de construcción, a lo largo de la avenida Juan Tanca Marengo y en el sector de la Martha de Roldós, señalan que durante este mes se ha registrado un repunte inusual de servicios en comparación con años anteriores. Las familias locales han empezado a trasladar insumos para reparar cubiertas, sellar grietas y reforzar estructuras, atendiendo a las recomendaciones emitidas por autoridades municipales como Segura EP para mitigar riesgos por inundaciones.
A pesar de esta dinamización, la demanda de fletes aún se mantiene fluctuante y lejos de los picos que suelen registrarse a finales de año. Fleteros del sector explican que, si bien hay días con hasta tres recorridos hacia zonas como Sauces, Guayacanes y Alborada, en otras jornadas los ingresos se reducen significativamente. Un factor determinante es que muchos compradores optan por llevar materiales en sus propios vehículos junto con los maestros de obra. Los trabajadores de la zona confían en que el flujo de fletes continúe en aumento progresivo conforme se acerquen los meses de mayor precipitaciones y las festividades de fin de año.








