La capital ecuatoriana enfrenta una jornada caótica este martes 5 de mayo debido a la decisión de los transportistas de Pichincha de recortar drásticamente sus horarios de servicio. El gremio anunció que las unidades operarán únicamente de 08:00 a 19:00 horas, argumentando una crisis económica insostenible tras el cese de las compensaciones por el costo del diésel. Esta medida dejó a miles de ciudadanos varados desde tempranas horas, generando masivas aglomeraciones en puntos estratégicos como el playón de La Marín, la avenida Napo y el ingreso a Carapungo, donde la desesperación por movilizarse marcó el inicio del día.

Ante la falta de buses urbanos, la demanda de taxis se disparó, provocando escasez de unidades en varios sectores de la ciudad. Mientras tanto, el sistema de transporte municipal —Ecovía, Trolebús y Metro de Quito— operó con normalidad, convirtiéndose en la única alternativa para miles de usuarios. Por su parte, el Municipio de Quito advirtió que la alteración de horarios y frecuencias constituye un incumplimiento contractual y anunció sanciones administrativas de hasta ocho Remuneraciones Básicas Unificadas (RMU) para las operadoras que no cumplan con el servicio regular, desplegando operativos de fiscalización en todo el Distrito Metropolitano.








