La Corte Provincial de Justicia acogió los argumentos presentados por la Fiscalía General del Estado y ratificó la sentencia de tres años de prisión contra Paúl Adolfo T. M., procesado por el tráfico de fauna silvestre tras la sustracción de 123 crías de tortugas gigantes en la isla Santa Cruz, Galápagos. La decisión se adoptó luego de que la Sala Penal negara el recurso de apelación presentado por la defensa del sentenciado, con lo que quedó en firme el fallo emitido en primera instancia por un Tribunal de Garantías Penales. El caso se remonta al 28 de septiembre de 2018, cuando autoridades del Parque Nacional Galápagos denunciaron la desaparición de ejemplares de las especies Chelonoidis vicina y Chelonoidis guntheri, consideradas amenazadas.
Según la investigación de la Fiscalía, la red delictiva habría reemplazado tortugas criadas en el centro de reproducción por ejemplares silvestres que no contaban con el sistema oficial de identificación. Las pericias presentadas durante el proceso incluyeron audios, análisis de llamadas telefónicas y otras diligencias que permitieron vincular de forma directa al ahora sentenciado con la presunta comercialización ilegal de los animales en el archipiélago. El proceso fue sustanciado con base en el artículo 247 del Código Orgánico Integral Penal vigente al momento de los hechos, que sancionaba el transporte, la tenencia y el comercio de especies silvestres amenazadas o en peligro de extinción.
Además de los años de privación de libertad, la Sala Penal confirmó que el procesado deberá cumplir con el pago de una multa equivalente a diez salarios básicos unificados. Asimismo, se ratificó una reparación integral de 669000 dólares a favor del Parque Nacional Galápagos, monto que estará destinado a cubrir los costos generados por la crianza y el cuidado de las especies afectadas por este delito ambiental.








