Rumer Willis presentó documentos judiciales en los que acusa a su expareja, Derek Richard Thomas, de ejercer un supuesto patrón de abuso emocional extremo y control coercitivo durante su relación.

La actriz asegura que los episodios incluían prolongados ataques verbales y comportamientos que, según su declaración, ocurrieron incluso frente a su hija, Louetta. Además, solicitó la custodia física principal de la menor al considerar que la situación habría afectado su bienestar emocional.

Thomas rechazó las acusaciones y sostuvo que la relación terminó de mutuo acuerdo, negando cualquier forma de violencia. En medio del proceso legal, Demi Moore respaldó públicamente la versión de su hija ante las autoridades.








