Una semana después de la exclusiva boda entre Taylor Swift y Travis Kelce, el alcalde de New York, Zohran Mamdani, confirmó detalles del impacto económico del evento.
La cantante pagó más de 160,000 dólares a la ciudad para cubrir los permisos especiales y el despliegue del operativo de seguridad montado en los alrededores del Madison Square Garden.
El festejo blindó por completo el recinto en Manhattan para resguardar la privacidad de los novios y de sus más de mil invitados VIP.
El monto abonado a las autoridades locales se destinó a mitigar los costos municipales derivados de la gestión del tránsito y el fuerte control policial que requirió este acontecimiento masivo. Mientras tanto, el impacto mediático y la locura de los fanáticos continúan en la Gran Manzana.









