El primer embarque de crudo procedente de Venezuela en el marco de la alianza entre Estados Unidos y la compañía North American Blue Energy Partners desembarcó en Texas para su posterior venta a refinerías de Exxon Mobil y Citgo. La firma precisó mediante un comunicado que la entrega forma parte de un convenio negociado entre la Administración del presidente Donald Trump y el Gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez. El marco legal concede al Gobierno estadounidense la potestad de adquirir una quinta parte de la producción al precio de costo y otorga una participación accionaria del 35 % en la matriz corporativa de la empresa, junto con derechos de exploración por un siglo en diecisiete campos petroleros.
La llegada del buque cisterna al puerto de Corpus Christi contó con la visita del mandatario estadounidense y del secretario de Estado, Marco Rubio. La dirección ejecutiva de la compañía destacó la celeridad del trayecto marítimo desde territorio venezolano en comparación con las rutas desde Oriente Medio. Tras registrar un crecimiento operativo en los últimos dos años con inversiones propias cercanas a los 1.000 millones de dólares, la firma apunta a sobrepasar el millón de barriles diarios en el corto plazo dentro del nuevo contexto de relaciones bilaterales tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas.








