Un tiroteo registrado la noche del miércoles en el estacionamiento de la Fairfield High School, una escuela secundaria situada en el norte de California, causó la muerte de un adolescente de 18 años y dejó a otras tres personas heridas. Las autoridades policiales locales informaron que recibieron la alerta sobre el suceso alrededor de las 19:15 hora local, justo en los exteriores del establecimiento donde se acababa de celebrar una ceremonia de graduación. Testigos y residentes del sector describieron escenas de pánico, con asistentes gritando y corriendo en busca de refugio mientras se escuchaban las detonaciones en los alrededores del plantel educativo.
La oficial de la policía de Fairfield, Michelle Belyea, confirmó en una rueda de prensa que el ataque dejó un saldo de cuatro víctimas con impactos de proyectil, detallando que los heridos tienen 11, 20 y 25 años, aunque no se proporcionaron datos específicos sobre el estado de salud actual de los mismos. La institución mantiene una investigación activa para determinar los motivos del ataque y localizar a los responsables del hecho de sangre. Belyea aclaró que el perímetro fue controlado y que no existe una amenaza continua para la seguridad de la comunidad local, mientras este nuevo incidente vuelve a poner en debate la problemática de la violencia armada en los Estados Unidos.








