El volcamiento de un camión cisterna cargado con bidones de combustible causó un grave desastre ambiental este miércoles en la parroquia La Unión, perteneciente al cantón Quinindé. Los habitantes del recinto Inca alertaron a las autoridades tras percibir un intenso olor a hidrocarburo y observar una extensa mancha oscura que se desplazaba por el caudal del río Cócola. Durante una inspección río arriba, los comuneros localizaron el vehículo volcado cerca de un puente y descubrieron que el derrame provenía de combustible presuntamente extraído de forma ilícita mediante una perforación en la tubería del oleoducto estatal.
El impacto ambiental ha generado una profunda preocupación en recintos como El Rocío, donde el río constituye la principal fuente de abastecimiento de agua para el consumo humano, la agricultura y la ganadería. Aunque los habitantes lograron sellar de forma provisional el punto de la perforación, el ecosistema local ya presenta daños significativos que ponen en riesgo la salud de decenas de familias. El conductor del camión huyó del lugar tras el incidente, dejando tras de sí evidencias de una práctica que, según los moradores, se ha vuelto recurrente en la zona debido a la manipulación ilegal de la infraestructura de Petroecuador.
Este suceso ocurre apenas una semana después de que otro incidente similar provocara un incendio de gran magnitud en el recinto La Independencia, también en Quinindé, donde la fuga de combustible calcinó un vehículo y arrasó con 150 árboles de balsa. Ante la reiteración de estos eventos, la comunidad exige una vigilancia más estricta de los poliductos y una intervención inmediata para mitigar la contaminación del agua. Las autoridades locales han iniciado las investigaciones para identificar a los responsables de la extracción clandestina, mientras se coordina la limpieza del afluente para evitar una crisis sanitaria mayor.








