Estados Unidos ejecutó una operación de interdicción y abordaje contra el buque petrolero Veronica III en aguas del océano Índico, tras rastrearlo desde el mar Caribe. El Departamento de Guerra informó que la acción se realizó sin incidentes en el área de responsabilidad de INDOPACOM y la describió como un ejercicio de “derecho de visita”. Según las autoridades, el tanquero formaba parte de la denominada flota fantasma iraní y habría cargado crudo venezolano antes de intentar evadir sanciones internacionales.
La incautación se enmarca en la política de “cuarentena” marítima impulsada por la administración de Donald Trump para restringir el transporte de petróleo vinculado a países bajo embargo. El Pentágono sostuvo que el buque fue seguido durante semanas hasta su interceptación y advirtió que las aguas internacionales no constituyen un refugio para embarcaciones sancionadas. El Veronica III permanece bajo custodia mientras se define el destino del cargamento








