A 20 días del incendio que afectó al complejo Multicomercio en el centro de Guayaquil, las autoridades de gestión de riesgos han declarado que el edificio se encuentra en un estado de vulnerabilidad crítica. Según un informe reciente, el riesgo de colapso es extremadamente alto, con un radio de afectación proyectado de entre 50 y 100 metros. Álex Anchundia, gerente de Segura EP, señaló que las bases y columnas de las estructuras que permanecen en pie presentan daños severos, lo que impide incluso el retiro de los automóviles estacionados debido a que las vibraciones de las maniobras podrían desencadenar un derrumbe parcial o total.
La responsabilidad de la demolición recae directamente sobre los propietarios, quienes deben presentar un plan de derrocamiento voluntario y asumir los costos correspondientes. De no concretarse esta acción, el Municipio podría iniciar un trámite administrativo de enajenamiento forzoso, lo que implicaría la pérdida de la titularidad del predio y su posterior subasta pública para que un nuevo dueño ejecute las obras necesarias. Mientras tanto, se mantiene un estricto perímetro de seguridad en las calles Cuenca y Eloy Alfaro, y se han anunciado operativos conjuntos para regular el uso de bodegas en el sector y prevenir futuros incidentes similares en edificaciones del casco central.








