La Conferencia de las Américas contra los Carteles, celebrada en Miami entre el 4 y 5 de marzo de 2026, concluyó con la firma de una Declaración Conjunta por parte de los ministros de Seguridad y Defensa de la región. Este encuentro sirvió como antesala estratégica para la próxima Cumbre de Mandatarios convocada por el presidente Donald Trump. En representación de Ecuador, los ministros Giancarlo Loffredo (Defensa) y John Reimberg (Interior) ratificaron el compromiso del país de integrar una coalición multilateral para combatir el narcoterrorismo y el crimen transnacional.
Los 4 pilares de la Declaración Conjunta
El documento oficial establece una hoja de ruta centrada en la seguridad hemisférica bajo los siguientes puntos:
- Ampliación de la cooperación: Fortalecer los vínculos bilaterales y multilaterales en materia de defensa.
- Seguridad fronteriza e infraestructura: Esfuerzos gubernamentales conjuntos para proteger puntos críticos y combatir el tráfico de drogas.
- Paz a través de la Fortaleza: Promover una postura de disuasión y fuerza para enfrentar amenazas comunes a los intereses de la región.
- Coalición contra el narcoterrorismo: Unificación de esfuerzos para desarticular grupos criminales que operan en el hemisferio occidental.
La propuesta estratégica de Ecuador
El ministro John Reimberg enfatizó que el objetivo primordial es atacar las economías criminales, mientras que el ministro Giancarlo Loffredo subrayó la necesidad de proteger el tejido social y económico del país. Para ello, Ecuador planteó fortalecer la cooperación en tres frentes operativos:
- Inteligencia e Interoperabilidad: Mejorar el flujo de información en tiempo real entre las fuerzas de seguridad de los países aliados.
- Modernización Tecnológica: Implementar tecnología avanzada para el control de fronteras y puertos, puntos neurálgicos para la salida de cargamentos ilícitos.
- Apoyo Sostenido: Consolidar mecanismos que permitan el fortalecimiento institucional a largo plazo frente a las amenazas del crimen organizado.
Esta participación marca un paso decisivo en la política exterior de seguridad de Ecuador, alineándose con una red de socios estratégicos para enfrentar el avance de los carteles en el continente.








