El Ministerio de Seguridad Pública de Chile presentó el Informe Nacional de Víctimas de Homicidios Consumados 2025, el cual reporta una disminución del 11,5% en estos delitos en comparación con el periodo anterior. Según los datos oficiales procesados por Carabineros y la Policía de Investigaciones, el año pasado se contabilizaron 1.091 víctimas, lo que representa 118 casos menos que en 2024 y sitúa la tasa de mortalidad en 5,4 por cada 100.000 habitantes. El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, atribuyó esta tendencia a la implementación de políticas estructurales, incluyendo setenta modificaciones legales y el fortalecimiento presupuestario de las instituciones judiciales y policiales, destacando que los resultados responden a una planificación estatal sostenida.
El análisis geográfico detalla que el Gran Santiago, Valparaíso y Biobío concentran el 67,1% de los incidentes a nivel nacional, aunque doce regiones del país lograron reducir sus índices de criminalidad violenta. El perfil de las víctimas revela que el 89,1% fueron hombres, mayoritariamente adultos de entre 18 y 39 años, y que un 83,6% poseía nacionalidad chilena. Un dato relevante del estudio es la reducción del 31,6% en los homicidios contra menores de edad, registrándose 52 casos frente a las cifras del año previo. Las autoridades enfatizaron que el uso de evidencia científica para orientar los recursos públicos ha sido fundamental para alejarse del máximo histórico de violencia registrado en 2022 y consolidar una baja por tercer año consecutivo.








