El Cruzeiro se alzó con el título del Campeonato Mineiro tras vencer 1-0 al Atlético Mineiro, en un encuentro que finalizó con una batalla campal de extrema violencia. El conflicto se originó tras una entrada de Christian sobre el portero Everson, quien respondió con una agresión física que desató enfrentamientos en todo el terreno de juego. La magnitud de los incidentes obligó a la intervención de la policía militar para restaurar el orden, mientras futbolistas de ambos planteles intercambiaban puñetazos y patadas frente a los aficionados presentes en el estadio de Belo Horizonte.
La gresca, que involucró a cuerpos técnicos y personal de seguridad, resultó en la expulsión de 12 jugadores del Cruzeiro y 11 del Atlético Mineiro, incluido el exseleccionado Hulk. El delantero brasileño expresó su arrepentimiento en redes sociales tras ser captado agrediendo a un rival y recibir un impacto en el pecho durante el caos. A pesar del bochorno deportivo que dio la vuelta al mundo, el resultado se mantuvo a favor del equipo azul, que cerró la jornada con el trofeo estatal en medio de un escenario de sanciones disciplinarias históricas para el fútbol brasileño.








