El asesor e hijo del presidente de Irán, Yusef Pezeshkian, desmintió este miércoles las versiones que sugerían que el nuevo líder supremo del país, Mojtaba Jameneí, habría resultado herido en los recientes ataques. Según declaraciones recogidas por el diario Etemad, el funcionario consultó con fuentes cercanas al líder, quienes confirmaron que se encuentra en buen estado de salud y sin inconvenientes físicos. La incertidumbre creció debido a que la televisión estatal utilizó el término janbaz, empleado habitualmente para referirse a heridos en combate, al anunciar su nombramiento, sumado a que el mandatario no ha realizado apariciones públicas en los tres días posteriores a su designación.
En contraste con la versión oficial de Teherán, el diario estadounidense The New York Times reportó, citando a funcionarios iraníes y fuentes militares israelíes, que Jameneí habría sufrido heridas en las piernas durante la primera jornada de bombardeos ejecutados por Estados Unidos e Israel. Estos ataques resultaron en la muerte de sus padres, su esposa y uno de sus hijos, además de diversos altos cargos del gobierno. El reporte internacional indica que, aunque se desconoce la gravedad exacta de sus lesiones, el líder supremo se mantendría consciente y refugiado en un emplazamiento de alta seguridad con capacidades de comunicación restringidas.
La falta de un mensaje directo a la nación por parte de la máxima autoridad de la República Islámica continúa alimentando el debate sobre su capacidad operativa en medio de la crisis regional. Mientras el círculo cercano al presidente Masud Pezeshkian intenta calmar las especulaciones internas, la comunidad internacional observa con atención cualquier señal que confirme el paradero y la condición real del sucesor de Alí Jameneí.








