Desde el puesto de mando unificado en Guayaquil, el Gobierno Nacional reafirmó su estrategia ofensiva contra el crimen organizado al inicio del toque de queda en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas. El ministro del Interior, John Reimberg, informó que un contingente de 75.000 miembros de la fuerza pública ha sido desplegado para ejecutar acciones focalizadas contra las mafias. Este operativo masivo, que se extenderá inicialmente hasta finales de marzo, busca desarticular los nexos logísticos de las bandas delictivas mediante una vigilancia permanente y coordinada.
Por su parte, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, destacó que la intervención no se limita a patrullajes terrestres, sino que incluye operaciones de alta complejidad con presencia en aire y mar. La estrategia principal se centra en el control de rutas estratégicas y la recuperación progresiva de espacios que habían sido tomados por grupos criminales. “A las mafias se les acabó su tiempo”, sentenció Loffredo, subrayando la determinación de la administración del presidente Daniel Noboa para recuperar el orden público en las zonas más conflictivas del país.
Ambos funcionarios hicieron un llamado enfático a la población para que respete el horario de restricción de movilidad y permanezca en sus viviendas. Según las autoridades, la colaboración ciudadana es fundamental para permitir que las unidades tácticas del Bloque de Seguridad operen con mayor libertad y precisión durante las noches. Mientras rige la medida, el monitoreo desde Guayaquil será constante para ajustar las tácticas de intervención según los reportes de inteligencia que se generen en tiempo real.








