Un terremoto de magnitud 5,8 sacudió la región oriental de Cuba a las 00:28 de este martes, 17 de marzo de 2026, agravando la crisis humanitaria en la isla. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ubicó el epicentro a 49 kilómetros de Punta de Maisí, con una profundidad de 11,6 kilómetros, seguido de una réplica de 4,7 minutos después. Aunque el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) elevó la magnitud a 6,0, las autoridades han categorizado el riesgo de víctimas como bajo. El temblor fue claramente perceptible en las provincias de Guantánamo y Santiago de Cuba, donde la población, sumida en la oscuridad, salió a las calles ante el temor de derrumbes en una infraestructura ya debilitada.
Este fenómeno natural coincidió con el sexto colapso total del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en los últimos 18 meses, dejando a más de nueve millones de personas sin energía, telefonía e internet. Hasta la mañana de este martes, el restablecimiento del servicio avanza de forma mínima; la Unión Eléctrica (UNE) informó que solo un 4,9 % de los clientes en La Habana han recuperado el suministro mediante microsistemas aislados. El director general de Electricidad, Lázaro Guerra, confirmó que las plantas generadoras no sufrieron daños estructurales por el sismo, pero advirtió que la falta de combustible importado ralentiza los protocolos de reconexión en todo el territorio nacional.








