La Federación de Fútbol de Irán solicitó formalmente el cambio de sede para sus compromisos del Grupo G debido a dificultades diplomáticas con Estados Unidos. El embajador iraní en México, Abolfazl Psedniddeh, argumentó problemas en la emisión de visados y falta de garantías logísticas para la delegación en territorio estadounidense. Ante esta situación, el país asiático planteó como alternativa disputar todos sus encuentros en suelo mexicano para asegurar su participación en la cita deportiva.
Fuentes del organismo internacional confirmaron que se mantendrá la planificación original anunciada en diciembre y que todas las selecciones deben cumplir con el cronograma oficial. Aunque existe un contacto regular con las autoridades iraníes para coordinar la logística, la entidad rectora no prevé modificaciones extraordinarias en el fixture. La decisión final sobre la presencia del equipo nacional queda ahora supeditada a las determinaciones que tome el Ministerio de Deportes y Juventud de Irán.








