Los precios internacionales del petróleo registraron un fuerte incremento este jueves, con el barril de Brent alcanzando los USD 112,04, impulsado por la ofensiva de Irán contra infraestructuras clave en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Estos ataques surgen como represalia a un bombardeo previo contra el yacimiento de gas iraní South Pars, acción que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atribuyó a Israel. La inestabilidad en la región ha provocado que la brecha entre el Brent y el crudo West Texas Intermediate (WTI) —que se sitúa en USD 97,28— alcance su nivel más alto en once años, reflejando el temor de los mercados a una interrupción prolongada del suministro global.
El impacto de este conflicto ya se siente en la economía argentina, donde el precio de los combustibles ha subido un 8,67% en lo que va de marzo. Según la consultora EcoGo, esta aceleración responde al traslado de los costos internacionales a los surtidores locales, presionando al alza la inflación del mes. Mientras tanto, en el plano geopolítico, Trump evalúa el despliegue de tropas en el estrecho de Ormuz para garantizar la seguridad de los petroleros, advirtiendo que responderá militarmente si Irán continúa sus ataques contra Qatar. Analistas de mercado prevén que la tendencia alcista persistirá mientras no existan señales de distensión en la zona.








