Gracey, estudiante de la Universidad de Alabama y oriundo de Illinois, se encontraba en la ciudad disfrutando de sus vacaciones de primavera (spring break). Según las investigaciones preliminares de la policía de Cataluña, la principal hipótesis apunta a un fallecimiento accidental por caída al mar, dado que no se han encontrado indicios de criminalidad en el cuerpo. El hallazgo se produjo a más de cuatro metros de profundidad en una zona próxima a la discoteca Shöko, lugar donde fue visto por última vez tras una noche con amigos.
El dispositivo de búsqueda se intensificó luego de que los agentes encontraran la cartera del joven y otros objetos personales en el agua. La familia de Gracey, que se desplazó a Barcelona tras denunciar su desaparición, recibió apoyo de las fuerzas de seguridad al confirmarse el deceso. Actualmente, un juzgado de la ciudad permanece a la espera de los resultados de la autopsia para determinar las causas exactas del fallecimiento y cerrar el caso oficialmente.








